La fibrosis es tejido cicatricial que se organiza donde hubo inflamación sostenida. Empieza como una dureza localizada que muchas veces el paciente interpreta como "todavía estoy inflamada" y deja pasar.
La diferencia la hace el tiempo. Un endurecimiento que se detecta y se trabaja en sus primeras semanas responde de forma distinta a uno que ya lleva meses instalado. Por eso la revisión periódica del tejido durante el postoperatorio no es un trámite: es donde se detecta esto.
El manejo combina técnica manual específica, tecnología según el caso y ajuste de indicaciones de compresión y movilidad. El plan depende de la extensión, la profundidad y el tiempo de evolución, y se define en valoración.
Para quién es
- Pacientes con zonas duras, irregulares o adheridas después de una cirugía.
- Postoperatorios que empezaron tarde su recuperación o la interrumpieron.
- Personas con antecedente de fibrosis en cirugías previas.
Qué esperar
- Exploración de la zona para mapear dónde está el endurecimiento y qué tan profundo es.
- Un plan por etapas, con revisiones para comparar cómo va respondiendo el tejido.
- Indicaciones claras de qué hacer y qué evitar entre sesiones.
