Terapia de láser infrarrojo
Trabaja el edema y el hematoma desde el tejido, sin manipulación, cuando tocar la zona todavía no es opción.
Hay momentos del postoperatorio en que la zona está demasiado sensible para cualquier maniobra manual, y sin embargo el líquido y el hematoma siguen ahí. El láser infrarrojo permite trabajar en esos casos porque actúa a nivel del tejido sin contacto ni presión.
Se utiliza para acompañar la reabsorción del edema y del hematoma, y para modular la inflamación en zonas que aún no toleran manipulación.
Con frecuencia se combina con drenaje y presoterapia dentro del mismo protocolo, alternando según cómo responda el tejido en cada revisión.
Para quién es
- Postoperatorios recientes con dolor o hipersensibilidad en la zona.
- Hematomas extensos tras cirugía o infiltración.
- Pacientes que no toleran todavía el drenaje manual.
Qué esperar
- Sesión sin contacto físico sobre la zona tratada.
- No debe generar dolor; en general se percibe calor leve o nada.
- Se reevalúa en cada visita si ya es momento de introducir maniobras manuales.
